Adiós a la división por género en los premios de cine

Del 17 al 25 de septiembre el Festival de Cine de San Sebastián se pondrá a la vanguardia de la no diferenciación por género con sus galardones. 

La decisión ha sido recibida con críticas por parte de diversos sectores del cine, sobre todo colectivos de mujeres. 

Este septiembre se celebrará en la ciudad vasca la 69ª edición de su célebre  Festival de Cine. En esta ocasión, al margen de premios y premiados, será noticia un cambio sustancial en las categorías de los galardones. Los premios de mejor interpretación masculina y mejor interpretación femenina se unifican en una sola categoría en la que no se hará distinción de género, se premiará así, al mejor actor o actriz, bajo la denominación de Mejor Interpretación.

En el anuncio que hizo el director del certamen donostiarra se hablaba de modificar el reglamento sobre los premios para poder galardonar a “identidades que no se adscriben a los géneros masculino o femenino” y reconocer, además, el trabajo “de las denominadas interpretaciones de reparto”, que no suelen distinguirse en los festivales de cine. Según José Luis Rebordinos “El cambio obedece a la convicción de que el género, una construcción social y política, deja para nosotros de ser un criterio de distinción en la actuación. El criterio para el jurado será el de distinguir entre malas o buenas actuaciones”.

Con esta decisión el Festival de San Sebastián se suma a la iniciativa ya antes abordada por la Berlinale, que fue el primer festival de cine de entre los más importantes del mundo, en tomar esta decisión. En agosto de 2020 anunció que únicamente entregaría premios de actuación “neutros”, a las mejores interpretaciones. El pasado abril la convocatoria del 47º festival de Huelva, que se celebrará del 12 al 19 de noviembre, también incluía un único premio a “la mejor interpretación”.

Desde el certamen vasco se defiende que en las demás categorías, no se ha hecho nunca deferencia por género: dirección, producción, sonido, realización, etc. Y al eliminar la distinción entre los y las intérpretes, se adaptan al momento de cambio y se suman a la voluntad de seguir avanzando para construir una sociedad más justa e igualitaria.

Por el contrario, desde la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), embajadoras de LIFEM, y la Unión de Actores y Actrices se han mostrado contrarias a la decisión del Festival de Cine de San Sebastián de premiar sólo una interpretación principal y otra de reparto sin distinción de género. Desde la secretaría de Igualdad de la Unión de Actores y Actrices se defiende que la decisión es absolutamente errónea porque en el sector no existe igualdad, por lo tanto, no se pueden tomar medidas desde ese prisma de igualdad total ya que las actrices tienen una visibilidad mucho menor que los actores. Ponen de ejemplo que esta desigualdad ya es palpable en aquellas categorías en las que se dan premios generales, como por ejemplo en la dirección.

Según datos de AISGE (Artistas Intérpretes, Entidad de Gestión de Derechos de Propiedad Intelectual) los papeles de una actriz en películas españolas suponen el 30% del total, porcentaje que “cae en picado” a partir de los 35 años. Para la vicepresidenta de CIMA, Virginia Yagüe, el hecho de que posteriormente las mujeres estén premiadas por encima de su porcentaje de representación en la industria “no implica igualdad”. “A nosotras no nos valdría que en el próximo Festival de San Sebastián el premio fuera para una mujer, porque lo que habría que evaluar es cuántas mujeres tienen esa posibilidad y durante cuánto tiempo se ha establecido eso como una pauta”, ha alertado. Yagüe recalca que esta medida sería “estupenda” si antes hubiese “garantías de igualdad” en el sector. Es por ello que reclama más debate y reflexión por parte del Festival Donostiarra, pese a que existan precedentes como el del Festival de Berlín.

Es frecuente, que en temas de inclusión de mujeres y su representación en los diferentes sectores profesionales se produzcan estos debates, ya que a menudo las medidas que se toman en pro de la “igualdad” de mujeres frente a hombres, no son reales, porque “esa igualdad” todavía no se ha alcanzado. En sectores en los que la presencia femenina es muy inferior, puede ser contraproducente eliminar esa visibilización y protagonismo de la figura de la mujer.